Me encanta el texto de Anthony de Mello que dice así:
“¿Y cuándo piensas realizar tu sueño?, le preguntó el Maestro al Discípulo. “Cuando tenga la oportunidad de hacerlo” respondió éste. El Maestro contestó: “La oportunidad nunca llega”. “La oportunidad está aquí”.

¿Te sientes identificado/a con esto? A mí sí me ha resultado familiar.
En muchas ocasiones estamos esperando a que ocurra algo extraordinario, a encontrar el momento perfecto, a esperar que se produzca un movimiento a nuestro alrededor y nos solucione lo que no nos atrevemos a hacer o a cambiar, sin darnos cuenta que todo depende de nosotros.

Tendemos a postergar cosas por miedo al fracaso, al que dirán terceros, a no ser capaces de llevarlo a término, y nos excusamos en que no tenemos tiempo, que estamos esperando el momento adecuado, que lo vamos hacer de inmediato, sin hacer luego nada.
Excusas y excusas por temor a dar un paso adelante.

Nuestros saboteadores (esas vocecitas internas), que quieren hacerse pasar por amigas consejeras, son en realidad unos diablillos que no quieren que pasemos a la acción.
Pueden hacerse pasar por amigos que nos protegen pero son nuestros enemigos más acérrimos.
Ellos hacen que permanezcamos inmóviles, diciéndonos que es mejor para nosotros quedarnos tal y como estamos.

En el coaching los saboteadores están siempre muy presentes. Todos tenemos en nuestra vida a estos personajes.
Es importantísimo detectarlos y darnos cuenta de lo poco que nos aportan.
Nosotros somos los responsables del “auto sabotaje”, que son el conjunto de hábitos, actitudes, que nosotros mismos ponemos en escena, y que curiosamente, nos impiden realizar aquello que  deseamos o tenemos la necesidad de hacer , lo cual es totalmente negativo para nosotros.

Estas conductas o comportamientos, son auténticos enemigos y nos limitan a realizar cualquier acción que pueda ayudarnos a caminar hacia delante y expandirnos en la medida que nosotros queremos.
Nos imponen el miedo, la angustia, la inseguridad a aquello que es nuevo o a cambiar aquello que deseamos.
Suelen susurrarte frases como estas:
“No puedes”, “eres incapaz”, “es mejor que no lo intentes porque vas a fracasar”, “ya estás bien como estás”, “nunca va a cambiar nada”….

Hacerles caso y seguir al pie de la letra sus mensajes es algo totalmente nocivo para nuestra persona.
Los hay de muchas tipologías:
El juez, el criticón, el víctima, el fugitivo, …..

Estos comportamientos suelen venir de tiempo atrás, tal vez de nuestra infancia y debido a experiencias amargas como el rechazo, abandono, manipulaciones, autoritarismo, etc. por parte de personas a las que hemos querido y han sido importantes.

Se han instalado en nuestra cabeza y en algún momento
representan a aquellas carencias que tenemos ( amor, confianza, respeto..).

Os recomiendo hacer un ejercicio de reflexión para reconocerlos, aunque seguro que, cuando hayáis empezado a leer este post os habrán venido a la cabeza alguno que tengáis muy presente.

Una vez los tengas identificados, es importante que tomes tu tiempo para pensar sobre cuándo suelen aparecer en tu vida y de qué os sirven en ese momento.
Qué os dicen, qué os impiden hacer.

Esto os va a ayudar mucho para combatirlos e intentar apartarlos para conectaros con vuestra parte brillante que es la que os va a ayudar a pasar a la acción, a devolveros la satisfacción y a expandiros a nivel personal y/o profesional.
Te recomiendo que como contrapartida, pienses en esa parte tuya que es fuerte, que conoce todo sobre ti, te sostiene lo grande que eres y quiere lo mejor para ti,
lo podríamos llamar, tu Líder Interior.
Puedes conectarte con esta parte a través de la meditación, intentando visualizar como es, lo que te dice y te aconseja.
También puede servirte, el pensar en experiencias cumbres en tu vida (momentos que consideres muy importantes, que te hayan marcado, de los cuales te sientas satisfecho/a, recordando sensaciones que recorrían tu cuerpo cuando sucedió) y lo capaz que fuiste de realizar aquello, lo que supuso para ti, lo que te enseñó, lo que eres capaz de hacer cuando te sientes así de pletórico/a.
Trasládalo a ese proyecto, acción, cambio que quieres que se produzca en tu vida.

Te reto a que lo hagas!!
Conecta con esa parte brillante que tienes y no dejes pasar otra vez tu sueño.