Era muy escéptica sobre el tema del coach, pero estaba claro que algo tenía que hacer con mi vida. Una amiga estaba encantada con Anna y me pasó su contacto. La llamé sin muchas ganas. Lo típico, a ver qué me dice. Fue todo una revelación. Desde el primer momento me sentí muy cómoda, a pesar del hecho de que suelo desconfiar de la gente. Hablar con Anna es cómo hablar con ti mismo, pero teniendo una sonrisa delante. Las muchas veces que le agradecía lo que estaba haciendo por mí, siempre me repetía lo mismo: en realidad, lo estás haciendo tu misma. Es cierto. El coach es un trabajo que tú tienes que hacer. Sin embargo, yo no habría sido capaz sin los empujones, los retos, las preguntas de Anna. Y sigue siendo una de las mejores elecciones que he hecho este año ya que a veces las ganas de cambiar algo no son suficientes, si no sabes cómo hacerlo, o si no tienes a alguien que realmente te escuche e intente comprenderte.
Annalisa P., Barcelona, Periodista.
Estaba pasando una época, excesivamente larga ya, en la que me sentía bastante perdida a todos los niveles. Una de las cosas que más se estaba viendo afectada era mi capacidad de concentración, mi motivación y mi energía, lo que indudablemente disminuía mi rendimiento a nivel laboral. Las sesiones de coaching con Anna, me han servido para descubrir cuál era el fondo de todo lo que me pasaba, a comprender que yo misma me estaba boicoteando y que podía poner remedio a todo ello. Gracias al coaching ahora mismo me está yendo mucho mejor en el trabajo, y por consiguiente, en otros aspectos de mi vida. Lo recomiendo encarecidamente a todos los que por diferentes motivos estén pasando una mala racha.
Patricia F.L., Madrid, Psicóloga.
Anna ha conseguido en mí un gran avance, es una coach muy cercana y accesible con la que conecté desde el primer momento. Nunca imaginé que con el coaching podía llegar tan lejos, dar un paso tan decisivo. Sin darme cuenta, fui desarrollando un proceso de madurez, comprensión y aceptación de mí misma en el que Anna me acompañó discretamente, desde la retaguardia, guiándome en todo momento y con mucha capacidad de adaptación, ya que en las sesiones acabas tratando muchos temas. La verdad es que para mí ha sido una experiencia muy positiva, sorprendente y útil, de la que estoy muy satisfecha. Anna, gracias una vez más por tu paciencia y profesionalidad, me han sido de gran ayuda.
C.R., Barcelona, Restauradora de Arte.
Para mí la relación de coaching con Anna ha sido un gran descubrimiento.
Me ha resultado muy útil en el proceso de avance y crecimiento personal.
Lo encontré en un momento de mi vida en que me sentía perdida y sin ningún tipo de objetivo definido.
Gracias al trabajo que he realizado con Anna, he reorientado mi vida tanto a nivel personal como laboral y he sabido sacar provecho de mis recursos así como también me ha ayudado a conocerme mejor y enfrentarme a mis puntos débiles.
A.G., Barcelona, Enfermera.
Cuando llegué a la primer sesión, dispuesta a dar todo de mi parte, por un lado pensaba.. sería genial por lo menos resolver el 10% de las cosas que tengo que resolver, pero por otro lado después de haber probado tantas cosas y no llegar a nada pensé… bueno por lo menos pasaré un buen rato, entenderé de que se trata y si consigo un resultado muchísimo mejor, porque mi cabeza y yo somos difíciles!
A lo largo de las sesiones, el proceso interno que llegue a hacer y los resultados fueron increíbles! Al día de hoy sigo sorprendida. La metodología en mi caso fue 100% efectiva, el hecho de ir marcando retos y objetivos me obligo a avanzar y obtener resultados positivos. Muchas veces me cuesta poner prioridades y comenzar a trabajar sobre las tareas que tengo pendientes, y por medio del coaching fui capaz de acomodar esas “tareas” e ir trabajándolas una por una. Logré ver con claridad muchas cosas que antes no podía ver, logré resolver temas que antes me parecían imposibles y comencé a direccionar mi vida.
Antes de comenzar me sentía aturdida, mareada y un poco perdida, no sabía por dónde empezar ni por donde seguir, todos los días me proponía realizar una de mis tareas pendientes, y al cabo de una semana lo único que hacía era estresarme y no resolver ninguna.
Agradezco inmensamente a Anna por las sesiones, por su buena predisposición, su tiempo y su presencia. Eres una persona increíble y me has ayudado más de lo que te imaginas. Me sentí muy acompañada en este proceso, muy querida y valorada.
Millones de gracias una vez más!!!!
Josefina Vidal, Barcelona, Ingeniero Industrial.