La semana pasada perdí a un ser querido y ésto me ha llevado de nuevo a reflexionar sobre las cosas más esenciales de la Vida.

Son momentos en los que parece pararse todo, en los que te da tiempo a pensar en lo más profundo, en valorar también las cosas más simples, y a la vez diría yo, darnos cuenta de que hay que relativizar ciertas situaciones y no magnificarlas.

Es entonces cuando nos damos cuenta de lo absurdo que es el perder el tiempo en lo que no es verdaderamente importante y la cantidad de energía que desperdiciamos en ello.
Moraleja: “Hay que aprovechar el tiempo porque luego, sólo tendrás tiempo para lamentarte de no haberlo valorado”.

Es curioso pero nos hace falta recibir un golpe duro como si también de manera metafórica nos lo dieran en la cabeza, para hacernos reaccionar y ver que lo importante de disfrutar cada momento.

Algo que me resultó impactante fueron las palabras que como homenaje le fueron dedicadas.
En ellas afloraron términos relacionados con familia, generosidad, amistad, esfuerzo, respeto, amor, bondad, honestidad…...lo que hizo que rápidamente personas que no tuvieron la ocasión de haberlo conocido personalmente se hicieran una idea de cómo había sido su persona.

Las palabras calaron hondo porque tras ellas se vislumbraron los valores que había sostenido durante todos sus años de vida y me reafirmó lo importante que es el legado que uno deja cuando desaparece.

Durante mi formación como coach y dentro de las diferentes maneras que se enseñan a hacer Coaching se encuentra el de explorar la plenitud de una persona, es decir, quien es y en quien se quiere convertir, cuales son sus valores, su propósito de vida, etc. y es frecuente formular la siguiente pregunta durante una sesión para llevar al cliente a la visión de que es lo que quiere para el/ella mism@: ¿Cuándo ya no estés como te gustaría ser recordad@?
y provoca un verdadero viaje a explorar quien estás siendo, quien te gustaría ser, que valores son fundamentales y como los honras o no, cómo vas a actuar para llegar a conseguirlo, etc.

Quiero acabar este post, con estas preguntas de reflexión para que te la hagas a ti mism@.

¿Cómo te gustaría ser recordad@ cuando ya no estés?
¿Qué legado quieres dejar?

Espero te resulten poderosas para transportarte a esa persona en la que te quieres convertir.